Primera condena en España para los contrabandistas de angulas | Sociedad



La primera gran operación realizada en España contra el contrabando de angula europea –el alevín de la anguila, una especie que está en peligro y cuya exportación fuera de la Unión Europea está prohibida desde 2010– se ha saldado con multas por valor de más de 1,5 millones de euros para los cinco implicados en este caso y tres de sus empresas. Además, estas cinco personas han sido condenadas en total a más de seis años de prisión por los delitos de contrabando de especies amenazadas en grado de tentativa y falsedad en documento público por intentar transportar entre 2011 y 2012 angulas vivas hasta Asia.

En enero de 2011, cuando este entramado intentó por primera vez sacar las angulas, el tráfico de esta especie era algo exótico de lo que apenas había referencias. Ahora, la mitad de los países de la UE están involucrados en la lucha contra este rentable contrabando que diezma a las poblaciones de Anguilla anguilla. Y la guerra contra este tráfico ilícito se ha convertido en un “icono” de la lucha contra el crimen organizado en Europa. “Es el marfil europeo”, resume el teniente José Antonio Alfaro, especialista en crímenes medioambientales de Europol y encargado de la coordinación contra el tráfico de angulas. En China, que absorbe el grueso de este mercado ilícito, la anguila europea es muy apreciada, y la autóctona está en declive.

GRANDES OPERACIONES POLICIALES CONTRA EL TRÁFICO DE ANGULAS

Fuente: Guardia Civil. EL PAÍS

“Solo el año pasado hubo más de 100 detenidos en Europa por este contrabando”, detalla Alfaro. Y en lo que va de 2019 se han registrado incautaciones en Suiza, Alemania, República Checa, Bulgaria… El pasado año se interceptaron alrededor de ocho toneladas de angulas cuando iban a ser enviadas (vivas) a Asia, donde luego se ceban hasta que crecen y se convierten en la preciada anguila. Las organizaciones especializadas calculan que esa solo es la punta del iceberg y estiman que cada año llegan (principalmente) a China 100 toneladas de este alevín para ser cebadas.

Pero cuando el Seprona –el servicio de proteccion de la naturaleza de la Guardia Civil– desarrolló aquella primera operación hace ocho años, que se denominó Suculenta, no había conciencia del problema. Ni tampoco se empleaban los complejos métodos que se usan ahora, como ocultar los alevines en maletas o, incluso, acondicionar grandes camiones para sacar las angulas pescadas en España de tapadillo a través de Grecia para burlar los controles aduaneros.

La red ahora condenada intentó entre 2011 y 2012 sacar de España 724,38 kilos de angulas, cuyo coste alcanzaba casi los 580.000 euros, según la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal 11 de Madrid el 31 de mayo a la que ha accedido EL PAÍS. El escrito destaca la “gran rentabilidad de la exportación” de este alevín y que los ya condenados, “conscientes de la drástica restricción comercial y de la prohibición de la exportación extracomunitaria”, decidieron incumplir la “legislación internacional y comunitaria”.

El método era simple: exportar las angulas falsificando la documentación. Intentaron hacer pasar los cargamentos por otro tipo de angula sin protección –la rostrata–, por lombrices rojas californianas y por múgil. Pero fueron cazados en las aduanas. Y nueve años después han sido condenados. La pena –tras años de dilaciones injustificadas– es firme ya que las defensas han llegado a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía.

Reincidentes

En principio, ninguno de los acusados entrará en prisión debido a que las condenas individuales no superan los dos años. Pero dos de ellos sí podrían ingresar en la cárcel en el futuro porque han sido detenidos posteriormente en otras dos operaciones de la Guardia Civil contra el mismo contrabando. Se trata de Delfín García y Juan Enrique Bonet, este último uno de los propietarios de Mariscos Roset, una conocida empresa catalana que estaba en el centro de la operación desarrollada en 2017.

El Seprona ha realizado durante esta década cinco grandes operaciones contra el tráfico de angulas que se han saldado con más de ocho toneladas de esta especie incautadas desde 2011. “España, a través del Seprona, es líder dentro de Europol y está muy comprometida en detener estos crímenes”, resalta Andrew Keer, presidente del Sustainable Eels Group (la organización europea referente en la conservación de este alevín).

Keer destaca el enorme impacto del contrabando para esta especie. Sostiene que el tráfico ilegal afecta al 25% de la población de anguila europea, lo que se traduce en que anualmente llegan a Asia 100 toneladas de alevín. “Y la mayoría son capturada en el golfo de Vizcaya”, añade.

Este especialista recuerda que la angula europea está incluida en Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) y que en 2010 se decidió prohibir las exportaciones fuera de Europa. “Además, la anguila europea está catalogada como en peligro crítico por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)”, añade Keer.

La decisión de vetar las exportaciones fuera de la UE en 2010 se tomó ante el declive de la especie, recuerda el teniente Alfaro. Desde el ámbito científico se alertó de los impactos negativos provocados por la contaminación, las grandes presas en los ríos que impiden transitar a las diferentes especies de peces y la sobrepesca. Según afirma Keer, hay pruebas de que la anguila gracias a las normas europeas aprobadas ha detenido su “pronunciado declive” de los últimos 30 años. “Ahora se observa un pequeño aumento del número de ejemplares”, apunta. Pero este especialista advierte de que es necesario acabar con el contrabando si se quiere completar la recuperación de esta preciada especie.

Un viaje de ida y vuelta

Hace un par de años la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) advirtió a través de un informe monográfico de los riesgos del comercio ilegal para la angula europea. “Desde la introducción de la suspensión del comercio de EU (…) la exportación ilegal de alevines vivos de anguilas (angulas) de la UE a terceros países ha aumentado considerablemente”. Y añadía que, según la información disponible, estas anguilas se envían a “instalaciones en Asia, donde se mantienen hasta que alcanzan su tamaño adulto”. Luego, añadía esta institución, en algunos casos se detectaba que las anguilas eran reexportadas una vez procesadas como alimentos. Es decir, en algunos casos vuelven a Europa.

Esta sospecha también la tienen dentro de Europol. Por ello, explica el teniente José Antonio Alfaro, desde esta institución policial se está trabajando en colaboración con EE UU y Canadá para tratar de detectar la entrada de anguila europea ya procesada, señala Alfaro. Y para ello se están realizando pruebas de ADN a cargamento que llegan desde China.

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