La justicia francesa mantiene en la cárcel a Josu Ternera | España



José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, no abandonará la prisión francesa en la que permanece desde su detención en los Alpes a mediados de mayo, tras casi 17 años huido. La sala de instrucción del tribunal de Apelaciones de París ha rechazado este miércoles la demanda de liberación presentada por sus abogados, por lo que el histórico dirigente etarra seguirá detenido al menos hasta que se diriman las dos euroórdenes y otras tantas demandas de extradición presentadas por la justicia española. Esta lo reclama por su responsabilidad, entre otras causas, en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987, que provocó la muerte de 11 personas.

Era la primera vez, desde julio, que Josu Ternera comparecía en una de las numerosas audiencias que ha habido por su causa tras su detención en mayo. Era también la primera vez que se lo veía desde que fue sometido a la operación de próstata que sus abogados habían argumentado como uno de los principales motivos para su puesta en libertad condicional. El etarra estaba delgado, con barba rala y el pelo descuidado. Tras cumplir con los requisitos de procedimiento de lectura de nombre y apellidos, fecha de nacimiento y nacionalidad —“vasca, ciudadano español”, replicó Ternera— la juez le permitió que permaneciera sentado el resto de la audiencia, atendiendo a su estado de salud.

Los abogados de Josu Ternera habían argumentado ante las jueces que tratan los casos de extradición un “abuso de procedimiento masivo y caricaturesco” que atribuyeron a una decisión de la justicia francesa de someterse a las presiones de la española. También aludieron al precario estado de salud del etarra, quien fue operado por el cáncer de próstata que sufre el pasado 2 de septiembre, casi cuatro meses después de su arresto a la entrada de un hospital en Sallanches, en los Alpes franceses, adonde había acudido precisamente para someterse a una cirugía.

“Nuestro cliente está sometido a un trato aberrante. Lo que pasó el 19 junio es inédito, es de una deslealtad inusual”, ha denunciado tras la audiencia uno de sus abogados, Laurent Pasquet-Marinacce. “La Fiscalía, que se ha plegado al Gobierno, decidió detenerlo de forma urgente para frenar una decisión de liberación que había sido ordenada por jueces independientes. Eso en derecho lo llamamos un abuso de procedimiento y es una franca deslealtad”, ha añadido.

Horas después de que el tribunal ante el que compareció Urrutikoetxea el 19 de junio en relación con las dos causas que tiene pendientes en Francia aceptara ponerlo en libertad provisional hasta que se repitan los juicios que el etarra ha recurrido, la Fiscalía ordenó su arresto “a la espera de que se examinen las demandas de las autoridades judiciales españolas”. Un día más tarde, cuando le fueron notificados los requerimientos en su contra en una audiencia a puerta cerrada, el mismo tribunal que ha deliberado ahora —aunque los jueces eran diferentes— confirmó su detención hasta que se tramiten todas las órdenes españolas, lo que llevó a los abogados de Ternera a presentar la demanda de liberación ahora rechazada.

La Fiscalía rechazó tajantemente todos los argumentos de la defensa, especialmente la implicación de que el hecho de que Ternera fuera detenido antes de que la euroorden estuviera traducida al francés demostraría el “pliegue” a las presiones de Madrid. Ante esta circunstancia ha recordado que es algo que sucede a menudo y que hay una previsión legal que permite actuar antes de contar con la demanda de un tercer país en francés. “No ha habido manipulación, ni ilegalidades ni abuso” de procedimiento, sostuvo y acusó a los letrados de no presentar ningún argumento nuevo.

Tampoco ha variado mucho el alegato final de Josu Ternera. Al igual que en junio, cuando dio su “palabra de vasco” de que no intentaría huir, este miércoles volvió a “comprometerse” a respetar las condiciones que se le impusieran.

“En el País Vasco, la palabra es sagrada y yo les doy la mía, para mí es impensable traicionar a las personas que me apoyan”, ha asegurado en francés ante la sala, donde estaban, entre otros apoyos, su hijo Egoitz Urrutikoetxea. “Me comprometo a presentarme a todas las vistas y a respetar las reglas del derecho”, ha agregado.

Una promesa que no ha convencido a las magistradas que, al término de las audiencias, han anunciado —sin dar explicaciones— que rechazaban la demanda de liberación de Ternera. Este ha recibido la noticia ya en la cárcel parisina, adonde ha sido trasladado inmediatamente tras su comparecencia y desde donde deberá atender a partir de ahora el transcurso del resto de su todavía largo camino judicial. De un lado está el proceso francés, tras apelar las dos condenas a siete y ocho años de cárcel respectivamente que se dictaron en su contra mientras permanecía huido; del otro, las demandas españolas, que buscan que el etarra responda en España ante la justicia. 

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