Las nuevas elecciones costarán 167 millones de euros | España



La repetición de elecciones del próximo 10 de noviembre genera un gasto que, solo en organización, será “muy similar” al de la convocatoria del pasado abril. Entonces rondó los 136 millones de euros, según estiman fuentes del Ministerio del Interior. Las prestaciones a las formaciones políticas, que ascienden a 31 millones de euros, elevan el gasto total hasta los 167 millones. El dinero de la organización servirá para pagar desde el trabajo de Correos para hacer llegar el voto a distancia o la propaganda hasta la impresión de papeletas y sobres. Los últimos cuatro comicios generales suman un gasto de unos 540 millones de euros entre 2015 y 2019 solo en concepto de organización. 

Tras el fracaso en el intento de investidura, el proceso para sufragar la organización de la próxima llamada a las urnas será similar. El pasado 1 de marzo, el Consejo de Ministros autorizó una ampliación de crédito de 134,84 millones de euros con cargo al Fondo de Contingencia, que permite pagar necesidades imprevistas y que no pueden aplazarse, como unas elecciones.

En los pasados comicios del 28 de abril, hasta 58,7 millones de euros, un 42,3% de la factura, correspondieron a las administraciones públicas encargadas de las papeletas, garantizar la seguridad o a la gestión de los colegios electorales. El voto por correo, dirigido por Correos, requirió 56,5 millones (un 40,6%). El coste de organizar las mesas y juntas electorales ascendió a 14,09 millones (10,1%). La difusión de los escrutinios provisionales y las telecomunicaciones en la noche electoral, asignado a la empresa Indra en las últimas citas, supuso 7,91 millones (5,6%). Asimismo, tal como recogen los registros de Interior, se reserva una cantidad de 1,6 millones para “otros e imprevistos”. 

En cuanto a los partidos, al tratarse de una repetición de elecciones, la campaña durará ocho días y no los 15 habituales, algo que no afectará a dichos gastos generales, pero sí al dinero que reciben las formaciones. La reedición electoral trae consigo una rebaja del 30% de las “cantidades previstas para subvencionar los gastos que originen las actividades electorales”, según reza la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg). Esta norma se modificó en noviembre de 2016, por lo que los grupos verán reflejada por vez primera esta disminución en las prestaciones que reciben.

El Ministerio del Hacienda, encargado de distribuir estos recursos, considera el número de votos y los escaños de cada partido en el Congreso y el Senado para calcular la cuantía de las subvenciones. En las elecciones del pasado 28 de abril, la suma rozó los 41 millones. De cara al 10 de noviembre, los partidos se repartirán 31 millones, que serían 44,3 si no se aplicara el recorte por repetición electoral. 

El PSOE es el grupo más beneficiado por estas ayudas, con casi 11 millones de euros. El PP padece especialmente el importante descenso en escaños y papeletas, que combinado con el descuento del 30% marcado por ley, da lugar a una subvención de 6,5 millones. Esta cifra es casi la mitad que lo recibido el pasado abril. 

El importante crecimiento de Ciudadanos, que saltó de 32 a 57 diputados y ocupó cuatro puestos en el Senado, ha tenido también recompensa económica, dado que alcanza los 5,5 millones, 2,3 más que hace tres años. Unidas Podemos sufre la acusada pérdida de protagonismo en ambas cámaras, traducida en algo menos de tres millones contra los casi diez que recibió hace cinco meses. Vox, partido de ultraderecha que hasta la última cita electoral no tenía representación nacional, consigue para las elecciones del 10 de noviembre casi dos millones de euros a partir de sus 24 diputados, mientras que en abril no recibió ni un solo euro. 

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