Democracia: La censura más efectiva: siete países que se desconectaron de internet para silenciar las críticas | Tendencias



Hace no demasiado tiempo, la censura era un proceso complejo que requería de una arquitectura relativamente compleja para llevarse a cabo. Para evitar que determinadas ideas llegaran a la población, un ejército de censores eliminaba el contenido que consideraba preocupante o peligroso de películas, novelas, obras de teatro y medios de comunicación.

La digitalización de la sociedad ha ayudado a crear un arma censora bastante más drástica que las conocidas hasta entonces que no requiere de elevados costes de personal. Antes que dedicar esfuerzos a manipular la lectura o a crear un relato propio que llevar al cine, algunos países como Rusia promulgan una leyes para crear un Internet soberano que permitirá tener un mayor control de la actividad digital en su país. Otros con menos recursos se conforman por acabar con la mejor herramienta para difundir información: internet.

Irán ha sido el último en adoptar esta estrategia. El pasado sábado, el gobierno cerró internet y el acceso a datos móviles en su territorio. Este apagón tiene lugar en medio de las protestas contra el aumento de más de un 50% en el precio de la gasolina en todo el país, que han provocado enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Según informa NetBlocks, una organización no gubernamental que supervisa la seguridad cibernética y la gobernanza de internet, después de 12 horas de desconexiones progresivas de la Red, Irán ha estado desconectada durante 52 horas, durante las que se han filtrado informes que hablan de arrestos masivos y muertos en las protestas.

El caso iraní tiene más de un precedente. Recientemente, India desconectó las redes móviles, internet, banda ancha y teléfonos fijos de los ciudadanos de uno de sus estados durante tres meses para suprimir un artículo de la Constitución que les garantizaba cierto grado de autonomía.

Protesta en Toronto (Canadá) en solidaridad con los manifestantes antigubernamentales en Irán. Creative Touch Imaging Ltd./NurPhoto via Getty Images

Etiopía, un país con un solo proveedor de internet, controlado por el Estado, ha cortado la Red en varias ocasiones, coincidiendo con protestas antigubernamentales. La última vez que dejó de funcionar, en junio, se producía un intento de derrocar un gobierno regional al norte del país.

Chad es el país que probablemente ostente el récord de tiempo sin internet por motivos políticos. Las redes sociales y los principales servicios de mensajería instantánea estuvieron inactivas en el país centroafricano durante un año y medio. El bloqueo comenzó en marzo de 2018, cuando se debatía una reforma constitucional que aumentaba los poderes del presidente y la Red recogía las opiniones de los más descontentos. A pesar de todo, las operadoras principales del país señalaron que la desconexión se debía a problemas técnicos.

Sudán, Zimbabwe y la República Democrática del Congo también sufrieron apagones en la Red por parte de sus respectivos gobiernos en 2019. Las desconexiones con motivación política han crecido un 161% en los últimos tres años, según informa El Orden Mundial, que advierte que, si bien la mayoría se producen en países africanos y asiáticos, la tendencia de control de la Red por parte de los Gobiernos va en aumento.

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