“En España tenemos mucho talento científico y técnico, pero poco en negocios” | Talento



Ana Maiques ha recibido, entre otros, el tercer premio a la mujer más innovadora de la Unión Europea en 2014. Es también una de las dos únicas españolas incluidas por la Comisión Europea en el exclusivo grupo de 22 expertos que liderarán la estrategia del recién creado Consejo Europeo de Innovación (EIC). Este tiene un presupuesto actual de 3.000 millones de euros, y su objetivo es financiar las innovaciones de mayor impacto en Europa. ¿Con qué criterios? Lo cuenta en esta entrevista, en la que habla de la ciencia detrás de Neuroelectrics y de su modelo de negocio.

Su principal producto es un gorro craneal. ¿En qué consiste?

Es un sistema no invasivo que recoge la actividad cerebral a través de sus 32 electrodos y que inyecta pequeñas corrientes eléctricas en el cerebro. Estas tienen un efecto modulatorio con impacto en diferentes patologías como la epilepsia. Se usa tanto en el ámbito diagnóstico como en el terapéutico. En este último reside su gran potencial: usar la tecnología para curar o tratar enfermedades relacionadas con el cerebro.

¿Para ello están levantando fondos?

Iniciamos hace unos meses una ronda de financiación de 20 millones de euros para invertir en ensayos clínicos dirigidos a obtener la certificación de la FDA [la agencia estadounidense del medicamento]. El foco principal es un estudio que estamos realizando en el Children’s Hospital en Boston sobre el uso de la estimulación cerebral para reducir las crisis epilépticas en niños y adultos que no responden a la medicación. Hemos probado ya, con 20 pacientes, una reducción de la frecuencia de las convulsiones en al menos un 40% después de 10 días de electroestimulación durante 20 minutos diarios. Para certificar el tratamiento tenemos que realizar otro estudio con 140 personas en cuatro hospitales estadounidenses.

También están haciendo un ensayo en Cataluña.

En España tenemos la virtud de que con poco dinero llegamos lejos”.

Hemos iniciado un estudio para reducir el dolor en fibromialgia con 110 pacientes. Lo está llevando a cabo la Fundación Althaia y con él esperamos obtener la certificación de la CE.

¿Qué aplicaciones investigan en cáncer? Tenemos un estudio reciente con ocho pacientes con cáncer cerebral. Hemos visto que el gorro consigue traspasar una barrera en el cerebro que normalmente impide que los fármacos lleguen al tumor. El resultado es una reducción tumoral del 36%. Lo que demuestra esto es que la estimulación eléctrica tiene un efecto vascular: puede modular cómo se atraviesa el flujo de la sangre. Debemos investigar más estas aplicaciones.

¿Cuál es su modelo?

Fundamos Starlabs en 2000 para hacer investigación espacial y neurociencia. “¿Puedes investigar en ciencia básica y transformarlo en algo que tenga un impacto en el mercado?”. Esa es la pregunta que queríamos responder. Era pura transferencia tecnológica. Ha sido un viaje largo y difícil. Cuando vimos que nuestra tecnología era suficientemente madura decimos hacer una spin-off.

¿Cómo se financiaron?

En vez de buscar inversores empezamos a vender nuestros dispositivos a centros de investigación y hospitales. Tuvimos tal éxito que el año pasado facturamos cerca de cuatro millones de euros. La NASA, la Clínica Mayo, la Universidad Johns Hopkins y Facebook o Warner Bros son algunos de nuestros clientes. Investigan en ámbitos diferentes: depresión, estrés postraumático, fatiga en pilotos, hiperactividad, cáncer, control de máquinas con señales cerebrales… Esto nos da una visión amplia de cómo avanza el campo para luego saber en qué áreas invertir. Hay que construir la evidencia científica, empezar por el ámbito clínico y pasar por el aro regulatorio. Teniendo esto, si vemos la posibilidad de lanzar una herramienta de prevención en unos años, podremos considerarlo.

Ana Maiques es cofundadora y CEO de Neuroelectrics Xavi Torres

¿Cuál es el futuro de Neuroelectrics?

Queremos ser una empresa de software más que de hardware, que mañana vendrá un chino y nos lo copiará. Mi cofundador, Giulio Ruffini, que es matemático, ha construido unos modelos 3D físicos del cerebro. Estiman cuánta corriente llegará y a qué zonas en una intervención de electroestimulación, lo que nos permite personalizar por patología y por cerebro cuánta electricidad poner en los electrodos.

¿Qué ha aprendido en estos cinco años y cuál es su visión del ecosistema científico-emprendedor en España?

El ecosistema aquí es muy emprendedor y creativo. Tenemos la virtud de que con poco dinero llegamos lejos. Tenemos mucho talento científico y técnico pero poco en negocios. Hay muchas empresas pequeñas que no escalan por falta de talento, hay que captar a quien sepa hacerlo. Vivir en Estados Unidos me ha dado ese aprendizaje. Cómo escalar las empresas para que sean competitivas es uno de los retos del Consejo Europeo de Innovación. Dicho esto, Neuroelectrics tiene mucho que agradecer a Barcelona y a Europa. Sin ayuda de la UE para hacer investigación no estaríamos aquí. Por eso he aceptado el encargo del consejo.

¿Cuál es su rol ahí?

Como parte del consejo asesor debo realizar propuestas de cómo gastar los 3.000 millones de euros que tiene de presupuesto para financiar las innovaciones de mayor impacto. Deben ser medidas concretas sobre cómo incrementar el nivel de inversión y de subvenciones en startups para que crezcan. El objetivo es aumentar su competitividad.

¿Cuáles son sus propuestas?

Estoy recogiendo aportaciones de diferentes agentes del ecosistema para entender qué se ha hecho hasta ahora y no empezar de cero. Lo que tengo claro es que atraer más inversión de riesgo es muy importante. También lo es un programa de atracción de talento exterior.

¿Hay que apoyar a todos los emprendedores?

Yo creo mucho en el poder de las pymes. Para ser competitivos hay que hacer que estas ganen tamaño. Una de las cosas que hacemos mal es el café para todos. Para que algunas de esas pymes crezcan, habrá que elegir. Por ejemplo, el ecosistema de Barcelona lo ha hecho muy bien en comercio electrónico, con empresas como LetsBonus o Privalia. Cuando hay un emprendedor de éxito crea un ecosistema a su alrededor. Genera un saber hacer que anima a más jóvenes, como Glovo y otros. Hay que identificar los sectores donde tenemos una trayectoria de éxito, alimentarlos y potenciarlos.

Pero la estrategia en Europa no es crear unicornios, el comisario europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas, no está por la labor…

Hacer chiringuitos no es competitivo. Al final los monstruos estadounidenses y asiáticos se comen a los pequeños. Hay industrias que están destinadas a morir, y habrá que reinventarse. Si hay unos chavales que están haciendo videojuegos y están triunfando, si tienes una industria potente ahí, estimúlala aunque no haya sido la base de tu economía hasta ahora. Los políticos no entienden lo que viene. También es importante ayudar a quien viene a tu país porque cree en tu ecosistema. Ese es el tipo de gente que necesitamos.

Las ‘startups’ a seguir, segúbn Maiques

01. Goodgut
Empresa biotecnológica que investiga sistemas no invasivos para apoyar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades digestivas. Liderada por Mariona Serra, que cofundó Goodgut en 2014 como spin-off de la Universidad de Girona y el Instituto de Investigación Biomédica de Girona Dr. Josep Trueta (Idibgi). “El microbioma va a ser muy relevante a la hora de encontrar nuevas terapias a enfermedades clave”, destaca Maiques.

02. Leuko labs
Es una spin-off del MIT liderada por el español Carlos Castro. “Su tecnología no invasiva de monitorización de células madre a domicilio es una solución bonita e inteligente que podría ayudar a pacientes con cáncer”, asegura.

03. Cala Health
Compañía de medicina bioelectrónica con sede en Estados Unidos dedicada a la estimulación nerviosa periférica individualizada. “Un buen ejemplo de wearable para temblores. Utiliza un reloj que envía pulsos eléctricos para contrarrestar el temblor. Otro ejemplo de empresa puntera liderada por una mujer”, comenta la experta.

04. Pear Therapeutics
Startup pionera en el campo de las terapias de prescripción digital (PDT) con aprobación de la FDA. Integra aplicaciones móviles clínicamente validadas con fármacos. “Han conseguido un buen modelo de negocio. Es una de las empresas más avanzadas en este campo”, señala la cofundadora de Neuroelectrics.

05. Butterfly
Empresa desarrolladora de un escáner de ultrasonido de bolsillo llamado Butterfl y iQ. “Vi una demostración de este dispositivo portátil en tiempo real y es impresionante, lo más parecido al tricorder de Star Trek que

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