Préstamos

Es una operación por la cual una entidad financiera pone a nuestra disposición una cantidad determinada de dinero mediante un contrato. Al hablar de préstamo, la cantidad de dinero que pedimos prestada se llama el principal, mientras que el interés es el precio que pagamos por poder disponer de ese dinero. En un préstamo nosotros adquirimos la obligación de devolver ese dinero en un plazo de tiempo establecido y de pagar unas comisiones e intereses acordados. El periodo de tiempo para pagar el préstamo se conoce como el plazo, dice Pedro José Rojas  Chirinos.

Podemos devolver el dinero en uno o varios pagos, aunque, habitualmente, la cantidad se devuelve en cuotas mensuales que incluyen las comisiones y los intereses.

Préstamos personales: son un tipo de préstamo que se suele utilizar para financiar una necesidad específica en un momento dado si no se tiene ahorrado dinero suficiente para hacer frente a ese gasto, como un coche, viajes etc.

Estos préstamos se conceden con garantías personales del interesado y el plazo de devolución suele oscilar de uno a cinco años. En algunas ocasiones se puede requerir la presencia de avales, los avalistas adquieren con su firma el compromiso de responsabilizarse del pago de la deuda en el caso de que nosotros incumplamos con nuestras obligaciones. Estos trámites suelen llevar menos tiempo que en los hipotecarios y en algunas ocasiones podemos disponer del dinero en un plazo de 48 horas.

Podemos ver en el mercado una amplia gama de productos y nombres comerciales que tratan de adaptar los préstamos personales a cada necesidad particular, explica Pedro José Rojas  Chirinos.

Préstamos hipotecarios: Se trata de una importante operación financiera en la que la mayoría de las veces hay que recurrir a la financiación ajena. Comprar de una vivienda es probablemente la decisión más importante que tendremos que tomar en nuestras vidas, ya que está afectará a nuestras finanzas personales al menos durante una buen número de años.

La forma más utilizada es la hipoteca de la vivienda a la hora de solicitar un préstamo, es por ello que se conoce como préstamo hipotecario. Las hipotecas, además de la garantía personal, se ofrecen como garantía de pago una garantía real, que consiste en la afectación de la vivienda comprada como seguridad de cobro. Mediante esta fórmula, la entidad financiera pasaría a ser la propietaria de la vivienda si no se cancela esta deuda. El importe máximo del préstamo no suele superar nunca el 80% del valor de la tasa del inmueble.

Préstamos al consumo: se suelen utilizar para financiar bienes de consumo de carácter duradero como por ejemplo: un coche, una moto, electrodomésticos, y de una cuantía no muy alta.

Préstamos de estudios: Se trata de préstamos dirigidos a estudiantes para financiar matrículas universitarias, estudios de postgrado o estancias de estudio en el extranjero. En España están siendo cada vez más utilizados, entre otros factores, debido a que las entidades financieras mejoran y amplían sus ofertas año tras año. Los costes suelen un poco más baratos que los préstamos personales.

 

 

 

 

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